La zona franca de los EAU

La economía de los EAU se divide claramente en dos sectores: el sector “onshore”, que está dominado por los intereses de las empresas locales y restringe la propiedad foránea, y el sector “offshore”, que está conformado por una serie de zonas francas.

Si bien no hay impuestos en ninguno de los dos sectores, la propiedad del 100% y los privilegios arancelarios hacen de las zonas francas ubicaciones muy favorables a las operaciones internacionales en Oriente Medio.

Hay, no obstante, varias limitaciones a la actividad empresarial en las zonas francas. Estas incluyen la imposibilidad de actuar directamente en el mercado de los EAU, a menos que se haga mediante distribuidores locales. A estas empresas locales se les aplica un impuesto arancelario del 5%. Aunque todas las zonas francas ofrecen varias ventajas compensatorias, no todas son iguales en lo relativo a la infraestructura y las instalaciones ofrecidas. Además la normativa de las zonas francas puede estar sujeta a cambios.

A pesar de estas limitaciones, las zonas francas de los EAU ofrecen varias ventajas:

  • 100% de propiedad foránea;
  • Sin imposiciones durante 50 años, renovable para otros 50;
  • Libertad absoluta para repatriar capital y beneficios;
  • Sin impuesto sobre la renta;
  • Exención total de impuestos de importación y exportación;
  • Sin restricciones a las divisas;
  • Sin trámites burocráticos;
  • Incorporación más rápida;
  • Pocas o ninguna restricción a la contratación laboral;
  • Inspección aduanera in situ;
  • Infraestructuras de última generación.

En Emirates Zone, ayudamos a nuestros clientes a decidir si trabajar en una zona franca es lo adecuado para su empresa o no y a decidir qué ubicación es la mejor para sus necesidades.